miércoles, 26 de enero de 2011

Un país lejano en tus ojos

Observarme en la pena, en el dolor, y construir o, simplemente, sobrevivir. Sin esa escritura, sin ese decirme desde la distancia que la escritura procura, no habría sobrevivido a tanta pérdida.
- Chantal Maillard


Soy vértigo inesperado, distancia anhelada, país perdido, profundidad en un mar que apenas te existe. Siempre la huída, deslizándose entre la espera de un encuentro. No escucharte, esa es mi fortuna, que no seas voz, que en cambio seas la mudez, una imagen invisible, un instante de olvidos. Y recuerdo cómo me lo decías, viento que nace y luego deja de existirme:

Y en mi soledad me encuentro con personas como vos, personas demasiado puras para este mundo, demasiado talentosas para este sistema, demasiado videntes para esta oscuridad. Y comparto tus penas y tus tristezas, las entiendo y por eso mi soledad se llena de multitudes...

... antes de huirnos, tendremos muchos abismos por descubrir.

4 comentarios:

  1. Ciertamente antes de huirnos...
    "...viento que nace y luego deja de existirme" Muy bello!

    ¿Será posible una soledad llena de multitudes? ¿Será como una soledad muy concurrida?

    Saludos.

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  2. descubramos todos los abismos. Las huídas siempre son bellas...

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  3. Al borde del abismo se escribe así, tal cual. Y la escritura retarda la huída.

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  4. Darío, gracias por el comentario. Una soledad llena de multitudes es tan posible como una multitud misma llena de soledad. Sabés bien! :)

    Emily, cada huída es un intento de verse.

    José, excelente punto, gracis por la visita. Me gustaría tener tu libro!

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