Darle vueltas a la memoria
queriéndola,
queriéndote,
sin pensar en más nada.
No es amor, es querer,
es morir sin dejar voces.
Es una noche larga
que me permite tu llegada
y un sueño ligero
que me muestra tu lejanía.
Deja de perderte,
olvida tus vértigos y quimeras,
me decían.
La poesía será tu final,
me decía.
Entonces no soy poeta,
le repetía.
la poesía siempre es el fin
ResponderEliminarque nos salva.
querer es morir
con cicatrices pequeñas.
"No es amor, es querer,
ResponderEliminares morir sin dejar voces."
Versos que tocan no sé qué fibra con su sencillez misteriosa.
Perderse en el poema (es lo que importa, y no, ser poeta) es encontrar nuestros ineludibles vértigos y quimeras.
Siempre habrá poesía en tu camino, te digo, aunque (a estas alturas ya no puedo asegurar lo que afirma Emily) no te salve.