miércoles, 12 de enero de 2011

Savoir Faire

Darle vueltas a la memoria
queriéndola,
queriéndote,
sin pensar en más nada.
No es amor, es querer,
es morir sin dejar voces.
Es una noche larga
que me permite tu llegada
y un sueño ligero
que me muestra tu lejanía.

Deja de perderte,
olvida tus vértigos y quimeras,
me decían.

La poesía será tu final,
me decía.

Entonces no soy poeta,
le repetía.

2 comentarios:

  1. la poesía siempre es el fin
    que nos salva.

    querer es morir
    con cicatrices pequeñas.

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  2. "No es amor, es querer,
    es morir sin dejar voces."
    Versos que tocan no sé qué fibra con su sencillez misteriosa.
    Perderse en el poema (es lo que importa, y no, ser poeta) es encontrar nuestros ineludibles vértigos y quimeras.
    Siempre habrá poesía en tu camino, te digo, aunque (a estas alturas ya no puedo asegurar lo que afirma Emily) no te salve.

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