viernes, 18 de febrero de 2011

El sueño ha apresado la huella
Y el color de tus ojos.
- Paul Eluard


No sostenerme

No sostenerme
en la caída lejana de tu rostro.
Entregarme al caos, a la distancia
que hace intérvalos en las voces,
a esa idolatría de los cuerpos.
Ahora cae la palabra, oblicua,
desligando cada encuentro.
Aún no se muestra la pérdida
y ya sufren éstos brazos
que se alzan vehementes
al instante de tu partida.

4 comentarios:

  1. Excelente poema, Amanda, me ha encantado. De verdad te digo, me parece de una gran calidad. Sigue, sigue, sigue, sigue... :D
    Un beso

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  2. Distinto. Distinto por ser más llano, más directo; como si le hubieses sacado la cuota de hermetismo y lo hubieses obligado al desnudo.
    Similar. Similar porque conserva la esencia de tus letras, que al parecer caen, oblicuas, desde tu mano hacia los versos más intensos.
    Es lo que he visto, con respecto a otras cosas.
    Lo prometido es deuda.
    Beso.

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  3. Es precioso de verdad, Amanda.
    "y ya sufren estos brazos"
    nuestro cuerpo anticipa en su interior el desgarro de la pérdida, de la caída.

    me encanta Eluard, por cierto.

    Un beso.

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