jueves, 3 de febrero de 2011

Elegía

Sólo nosotros pasamos por delante de todo como un aire que cambia. 
Y todo coincide en silenciarnos, en parte por verguenza, 
en parte, quizás, por una esperanza inexpresable.
 

- Rainer María Rilke


Verme, es estar corrompida entre reflejos,
y si algún día he de encontrarme, será muy tarde.
Cada palabra borra un comienzo;
Cada paso olvida su camino;
Cada memoria detiene un nuevo instante.
Entonces, ¿qué hacer con tanto pasado?
¿Dónde nace la muerte tan sigilosa?

3 comentarios:

  1. Hermoso. Solo nos queda resucitar
    entre palabras.

    Saludos :)

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  2. Me gusta mucho el ûltimo verso, el diâlogo directo que cambia un poco la direcciôn del poema o le da su sentido. Me gusta menos el verso central.
    Quién ha dicho : Muete, dônde estâ tu aguijôn?
    También recuerdo el poema de Leôn de Greiff
    Senora muerte que se va llevando
    todo lo bueno que en nosotros topa.

    Es curioso que a los veinte anhos, cuando la vida fluye con una fuerza descomunal, estemos tan cerca de la muerte. Bueno, curioso no, es asî, es normal, pero no deja de llamarme la atenciôn. Quizâs es el momento en que la Muerte aparece, y de ahî en adelante no vuelve a dejarnos. Pero puede olvidarse a ratos. Incluso en las palabras.
    Me gusta mucho oîrte, ahora con menor sorpresa, pero el encanto opera igual.
    saludo boricua

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  3. Gracias Leo, que lindo saber que aún te paseas por aquí. Tienes toda la razón con la muerte, aparece y no se nos va, pero sí, hay instantes donde me olvido. Me gustó por igual escucharte, también tienes muy buena voz para recitar.

    A bientôt!

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