— Ô douleur! ô douleur! Le Temps mange la vie,
Et l'obscur Ennemi qui nous ronge le coeur
Du sang que nous perdons croît et se fortifie!
Charles Baudelaire
Et l'obscur Ennemi qui nous ronge le coeur
Du sang que nous perdons croît et se fortifie!
Charles Baudelaire
Creer en los espacios
aún sin causa, agotando
el exterior hasta desvanecer.
Eso sucede, como un sueño
que habita en lo profundo
y luego huye sin decirlo.
Somos la deriva,
ojos que avanzan
en contra del deseo,
cuerpos dislocados
sin principio suficiente.
Y cada día nos convence
que somos la negación
(desesperada)
ateniéndose a un concepto.
No reconocerse
es un acto supremo, es saber,
que estamos enfermos
por voluntad.
aún sin causa, agotando
el exterior hasta desvanecer.
Eso sucede, como un sueño
que habita en lo profundo
y luego huye sin decirlo.
Somos la deriva,
ojos que avanzan
en contra del deseo,
cuerpos dislocados
sin principio suficiente.
Y cada día nos convence
que somos la negación
(desesperada)
ateniéndose a un concepto.
No reconocerse
es un acto supremo, es saber,
que estamos enfermos
por voluntad.
Y sucede, así como ser,
el llegar a no ser.
*En tristeza por la admiración que siento hacia José Luis Zúñiga que hoy ha partido a sus 62 años.
Empobrece o mundo quando um poeta se cala, empobrece o mundo quando um poeta parte,
ResponderEliminarmas no firmamento mais uma estrela nos haverá de iluminar... todos as noites e dias!
Um abraço, Amanda
Leonardo B.
Obrigada Leonardo.
ResponderEliminarGracias Iván.
Aquí el blog de nuestro amigo José:
http://yozuniga.blogspot.com/
qué bello... y qué triste :(
ResponderEliminarEs un precioso poema-homenaje, Amanda.
ResponderEliminarEspero postearlo en breve por mi blog.
Un abrazo :)
Tu poesía pasa por un momento de reconstrucción, se baña en nuevas aguas. La muerte también puede ser una de ellas.
ResponderEliminarAbrazo