Estar en un café disfrutando del jazz, vivir otro jueves sin sentidos. Ya no estoy en Río Piedras. Esta noche ha vuelto el frío y algún recuerdo se posa sobre mi espalda. En resúmen: soy extranjera en todos los espacios que rondeo, aumento en pánico, en distancia, en deseo.
Bubble Tea at the bar! The barista serves me my coffee and we chat. Suddenly he says: Oh wow, I would of never guessed you're Puertorican, right on. Wait, so you're fluent in Spanish? Woa, curve ball lady friend.
Impesiono sin decirle nada, eso parece. That's so freakin' unexpected, dude. You want whipped cream?
La pasión se vuela de mis manos en un país tan anglófilo. El frío y el olor se entremezclan en éste lugar, 45 grados de gloria y un café para el aguaje. Es posible que un hombre me observa (mientras toca su trompeta) y puede reconocer como me desvelo sutilmente. ¿Acaso me podrá entender? En este intérvalo estoy diciéndolo todo sin palabras, pero nadie puede verme.
Qué buen jazz.
En la periferia, una mujer y un hombre comparten una mesa pequeña, una mirada y varias sonrisas. Yo sólo observo rostros y hago una memoria borrosa de ellos y del sonido del saxofón.
Damn bro, the summer flew by.

jazzgrafías.
ResponderEliminarabrazo,
G.
Excelente como el jazz.
ResponderEliminarSaludos