Me sujetabas mientras llorabas sobre el tiempo. Qué historias tan tristes son las que nacen en tus labios cada noche. Siempre visito tu pequeño espacio para conocer el miedo a vivir que existe en tus palabras. Se ha vuelto una necesidad escucharte, verte anclado a mi en un abrazo mientras lloras. Tu llanto inocente es hermoso y la vida en cambio ha sido tan perversa. No hay ventanas en tu habitación, sólo cuatro paredes que te protejen vanamente, pero, ¿quién protege tu alma? En los sueños nunca duermes y en la realidad nunca estás despierto. Es cierto, en ocasiones forzamos las sonrisas, en búsqueda de algo que nos motive a conocernos más íntimamente. Nadie tiene derecho a tus secretos ni a tu cuerpo, eso te digo. Nadie conoce la angustia ni el tiempo que vive en tu memoria. Nadie puede rescatar tus horas. Lo único que te puedo decir con certeza es que el amor nos deshace cada vez más y al final todo es ahogarse, eso creo.
Nunca es tarde para los que nacen sin querer morir, acuérdate.
Cada uno tiene
su pedazo de tiempo
y su pedazo de espacio,
su fragmento de vida
y su fragmento de muerte.
- Roberto Juarroz
su pedazo de tiempo
y su pedazo de espacio,
su fragmento de vida
y su fragmento de muerte.
- Roberto Juarroz

bello. muy, muy bello.
ResponderEliminarno nos protegen.
Nunca es tarde para los que nacen sin querer morir... y para los que nacemos sin querer vivir.
ResponderEliminarSaludos :)
Nadie tiene derecho a tus secretos ni a tu cuerpo...
ResponderEliminarHermoso, triste. Como toda esta pieza.
Un saludo.
Lírico y lúcido. El amor es el gran mal , el gran enemigo , totalmente de acuerdo , inconsolablemente de acuerdo. Saludos.
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