Vamos a encontrarte.
En un rincon pequeño,
ahí te cubres el rostro
para que nadie vea.
Soñaste con tanto
pero nada te ocurrió.
Como un panal de abejas
no te duraron los años.
Ahora, cada palabra te sufre
sin que sientas consuelo.
El ojo observa, sin detenerse.
Se va formando una imágen olvidada
entre los espacios que alcanza la vista.
Era eso que fuiste diciéndote adiós.
Algo de miedo invade tu cuerpo,
de repente despertaste en otro lugar
no puedes moverte, todo desvanece.
Vamos a encontrarte,
en ese momento podremos llorar juntas.
Creo que es algo importante, aprender a llorar junto con uno mismo.
ResponderEliminarSaludos