Aunque pierda mi nombre y yo no responda ya a su llamado,
volveré siempre al lugar donde tu lo pronunciabas.
- R. Juarroz
Alguien vino de otro camino sin saberlo y sin quererlo.
¿Cuántas veces nos preguntamos si podemos otorgarle las palabras correctas al pasado? Existe un vacío entre el recuerdo y el presente que nunca satisface la memoria; ese intérvalo efímero que nos aguanta momentáneamente . . .
Justo cuando decidía volver ya no existía el camino, se había borrado el tiempo que lo sostenía.
Observé cómo todo sucedía, di una vuelta, regresé y luego opté por sólo querer el sueño.
Rebuscando entre todas las miradas que me persiguen encontré la más común, la mía, la mirada triste de las vidas que siempre tuve.
Alguien venía y sólo quise mirar en silencio sus pasos.
Lo pondremos todo aquí,
ResponderEliminarcomo si fuéramos tú y yo,
porque nadie puede esperar a nadie.
Roberto Juarroz.
Ando un poco perdido mi querida amiga, pero siempre te tengo presente.
Besos.
¿y no preferimos siempre el sueño?
ResponderEliminarhay miradas que aunque estén delante, siempre añoraremos.
Me gusta mucho la primera interrogante. Y la sugerencia que haces, es verdad ese vacío, y difícil vivir en él.
ResponderEliminarLa idea de que el camino es el tiempo me gusta igualmente. Hay un tiempo para todo, cita Eliot al Eclesiastés. Cada camino tiene su momento, la vida es el duro aprendizaje de acordarlos.
Todas las vidas que tengamos serán siempre nuestras, pasarán por el mismo individuo! terrible perspectiva!
Abrazos